Los 498

31 Octubre 2007

He visto hoy en Atrio un artículo de Juan José Tamayo titulado Memoria amnésica. Un buen escrito acerca de una Iglesia y una jerarquía, la de hace casi 40 años, distinta de la de ahora. Y un buen análisis de lo sucedido el domingo.

La negativa de la jerarquía española a pedir perdón por haber apoyado al bando de los sublevados y a la dictadura, la oposición frontal a la Ley de la Memoria Histórica, acusándola de parcial y revanchista, cuando es un acto de justicia y de rehabilitación de todas las víctimas, y, ahora, la beatificación de los mártires, ya casi mil en apenas veinte años, son pruebas fehacientes de que la memoria de la Iglesia católica es frágil, quebradiza, más aún, interesadamente selectiva y excluyente. Sólo reconoce y rehabilita a las víctimas de un bando, a quienes coloca la aureola del martirio y eleva a los altares como ejemplos a imitar, mientras se olvida de las víctimas del otro bando, a quienes quizás ni siquiera reconozca como tales. Y lo ha hecho a través de una ceremonia multitudinaria y triunfal en el centro de la Cristiandad, con representación política oficial (nacional, con el ministro de Asuntos Exteriores en representación del Gobierno, autonómica y municipal), con la cruz como estandarte y con un boato que humilló todavía más a las víctimas asesinadas por el franquismo durante la guerra y la dictadura. Pare ellas no hubo un recuerdo el 28 de octubre en la plaza del Vaticano como tampoco ha habido todavía un acto público de rehabilitación, ni religioso ni político. ¡Todo un ejemplo de memoria “anmnésica”, de arrogancia poco evangélica y de falta de misericordia!

También me he encontrado en Atrio con otro artículo, No apostato, pero me doy de baja. También vale la pena leerlo. Juan Luís Herrero del Pozo decide solicitar a la Agencia Española de Protección de Datos ser dado de baja en los ficheros de la Iglesia Católica Romana. No con el fin de apostatar, sino porque siente que esa Iglesia no puede ir en conjunto con una total y radical aceptación del mensaje de Jesús.

Me niego, pues, a figurar entre los miembros de esta institución sin por ello renunciar a mis creencias religiosas. De forma análoga pero más aguda y radical a la de un convencido socialista que viera traicionados sus ideales por una organización del mismo nombre.

Para cerrar el tema, José Mª Castillo en Moceop ¿Cómo se hace un santo?.

parece razonable decir que Roma debería replantear sus criterios y procedimientos en todo este asunto de las beatificaciones y canonizaciones. Para que en ellas esté más presente el Evangelio y lo que en el Evangelio está presente: los que sufren, los excluidos, los pobres, los perseguidos.

Es bueno saber que a las santas y los santos los proclamaba el pueblo, no el Papa, hasta hace tan sólo mil años (en el 1171 que Alejandro III prohibió a los obispos la designación de santos “sin la autoridad de la Iglesia Romana”).


¿Dónde están los mártires?

30 Octubre 2007

Artículo de Enrique Miret publicado ayer en El País a raíz de la beatificación multitudinaria celebrada el domingo en Roma. Sólo destacar un trocito, el resto lo podéis leer en la web del diario:

(…) una vez más, la jerarquía eclesiástica se olvida de su manifestación de fe vital en la vida corriente y se fija en cambio en una piedad empalagosa que más bien aparta de la verdadera fe, porque no atrae hacia un Evangelio sencillo de la vida.

En el diario Público (que todavía no sé muy bien cómo clasificar, quizá de falsa izquierda oportunista, pero no deja de ser una impresión que me da) hicieron también ayer un comentario acerca de la celebración. Hace setenta años que la jerarquía eclesial de España declaró como cruzada la guerra, alineándose con uno de los dos bandos; mientras, en Roma, Pío XI insistía a Franco intentando conseguir un alto al fuego (se ha sabido revisando los archivos de su pontificado), con unas relaciones que no eran buenas (aunque tampoco lo eran con la República). Quizá sea que ahora toda la jerarquía, tanto en España como en Roma, están en el mismo bando.

¡Qué pena!

No pensaba ponerlo cuando he empezado a escribir este post, pero este es el final del artículo de Enrique Miret (las negritas son mías):

Es un error tanta beatificación clamorosa como la de esos 498 beatos que poco o nada dicen al cristiano que sigue la vida corriente con responsabilidad y sin alharacas. Esos flamantes beatos no aportan nada de particular para lo importante: llevar una vida responsable todos los días de la semana, que es lo que pide el Evangelio.

Conclusión: dejémonos de masivas celebraciones como la de ayer y pongamos de relieve la figura del seglar católico, que muchas veces es el verdadero mártir de la vida


Entrevista de trabajo

29 Octubre 2007

Es fundamental estar bien preparado para asistir a una entrevista de trabajo… y responder con sinceridad todas las preguntas.

Lo he rescatado de un correo que me entró en el buzón hace varios meses. Y he vuelto a soltar una carcajada como la de aquel día. Espero que os riáis vosotros también.


Beatificación multitudinaria

26 Octubre 2007

Está levantando algo de revuelo. Bueno, tampoco demasiado porque esta España que vivimos cada día está más secularizada, afortunadamente. El caso es que uno de las mejores explicaciones de la situación que he leído está publicada por Le Monde (en francés, claro, que por algo es de Francia).

Hoy he visto en Redes Cristianas una traducción del artículo completo realizada por Teresa Bravo Gómez y Antonio Moreno, así es que la copio a continuación para todos los que la queráis leer.

Setenta años después de la guerra civil de España, la Iglesia católica, por la primera vez en su historia, va a beatificar de un solo golpe, el domingo 28 de octubre, en la plaza de San Pedro de Roma, a 409 “mártires”: 2 obispos, 24 sacerdotes, 462 religiosos, y 7 entre diáconos, seminaristas y laicos, todos víctimas de la persecución republicana. Ellos fueron asesinados al principio de la guerra en 1936, salvo 7 que lo fueron en 1937 y 2 en 1934. “Una beatificación tan masiva no ha sido preparada para cultivar una megalomanía, explica Juan Antonio Martínez Camino, Secretario general del episcopado español. La ceremonia será grande, porque grande es la página de la historia de la Iglesia que se refleja en ella”.

El Vaticano corre el riego de despertar los demonios de la guerra civil. Entre 1987 y 2001, Juan Pablo II ya había reconocido como “mártires” a 471 víctimas, todas del campo nacional y franquista. Pero ahora que la Iglesia española está comprometida, desde hace tres años, en una prueba de fuerza con el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero sobre algunas reformas de costumbres (el matrimonio homosexual, entre otras) y que este mismo gobierno desea la aprobación de una ley destinada a rehabilitar a las víctimas republicanas de la guerra civil y de la dictadura de Franco, esta beatificación masiva parece una provocación. Se esperan cientos de miles de fieles en Roma de todas las diócesis de España.

La Iglesia se defiende. Para ella, esta manifestación religiosa no tiene nada que ver con los asuntos de la política española y de las relaciones Iglesia-Estado. Es una etapa de un proceso que comenzó hace muchos años y que viene a reconocer la intensidad de la persecución religiosa.

Para que un “mártir” sea beatificado o canonizado, debe aportarse como prueba el que lo mataron por “odio de la fe” (odium fiedi), fuera de toda razón política. Y debe probarse de que ha hecho milagros (uno para el beato, dos para el santo, según las normas católicas). Desde Nerón, en los orígenes del cristianismo, los grandes episodios de persecución religiosa – la Revolución francesa, la guerra anticlerical de México, la revolución bolchevique – han puesto en pie generaciones de “mártires”, hoy venerados en las Iglesias.

Según centenares de estudios consagrados al furor fraticida que se apoderó de España den 1936, al menos 6.000 sacerdotes y religiosos (de los que 13 eran obispos) fueron exterminados en zona republicana. Un 88% del clero, sólo en la diócesis de Barbastro (Aragón), cuyo obispo, Mgr Asensio Barroso, fue castrado vivo antes de ser asesinado el 9 de agosto 1936. Nueve diócesis perdieron más de la mitad de su clero. La sola pertenencia al clero era sinónimo de una ejecución sumaria. Los que pudieron escapar se refugiaron en la zona “nacional”, donde pudieron ocultarse o beneficiarse de protección. A este martirologio, es necesario añadir los incendios de iglesias y conventos, las profanaciones de altares y sepulturas… A partir de septiembre de 1936, Pio XI denunció el “odio de Dios satánico profesado por los republicanos”.

Sólo Juan Pablo II se interesó en la exaltación de tales “mártires”, erigiéndolos en modelos de virtud cristiana, pero esta lectura puramente religiosa de la guerra civil de España y de la contabilidad de sus víctimas es demasiado parcial para no dividir hoy a la opinión. Si el clero pagó un fuerte tributo a la guerra, los horrores y las víctimas pertenecen a los dos campos. Según los trabajos históricos más recientes, los republicanos fueron responsables de 85.000 ejecuciones, de las que 75.000 lo fueron durante el verano del 1936. Los “nacionales” son responsables al menos de 40.000 ejecuciones.

La propia opinión católica no es unánime ante este culto a los “mártires”, juzgado delirante por algunos. Una red de 145 grupos y comunidades se pronuncian contra esta beatificación masiva. Entienden, por ejemplo, que la Iglesia no hace gran caso de los sacerdotes vascos fusilados por los franquistas en razón de sus simpatías republicanas..

Sobre esta actitud parcial, el episcopado se defiende en un dossier titulado “El siglo de los mártires y la persecución religiosa de España (1934-1939)”. Para él, los 498 beatificados no son mártires de la guerra civil: “Esto sería cronológica y técnicamente falso”. Son mártires de la persecución religiosa. Ellos fueron asesinados porque eran religiosos, no porque pertenecieran al campo nacional o franquista, Y los obispos añaden: “Las guerras tienen su lote de muertos en cada lado. Las represiones políticas tienen sus lotes de víctimas por una y otra parte. Sólo las persecuciones religiosas tienen mártires de una ideología y de la otra”.

Esta distinción es demasiado sutil para ser comprendida por una sociedad secularizada como la de España que, después de los años del “pacto del olvido” (“echar al olvido”) destinado a proteger a lo joven democracia posfranquista, dista mucho de haber terminado con su trabajo de la Memoria. A diferencia del Terror revolucionario en Francia, de las persecuciones anticlericales en México y la URSS, “no hubo en España un plan concertado y organizado de persecución anticlerical”, señala el historiador Benoit Pellistrandi. Aunque la llegada de la segunda República en España, en 1931, equivalía de hecho a una separación brutal en la Iglesia y el Estado.

Pellistrandi añade: “La mayor parte de los asesinatos de sacerdotes y religiosos tuvieron lugar en agosto, septiembre, octubre del 1936, en el momento en que el aparato del Estado se desmorona y da lugar a los ajustes de cuentas de pueblos y barrios, donde han desaparecido tanto los representantes republicanos, humanistas y laicos, como los párrocos”.

A principios de siglo, obispos y sacerdotes dirigieron una incansable “cruzada” contra la corriente laica y republicana de España. Un ensayo general anterior al que el ejército franquista decreta contra “la chusma roja”. En 1938, en Santiago de Compostela, el general franquista Moscardó se arrodilla: “Delante de ti, Santiago, que nos diste valor y ánimo en los momentos penosos de la guerra y que guías al Generalísimo, nosotros venimos a proclamar nuestras convicciones católicas y nacionales frente a las negaciones judaizantes y cosmopolitas” .

Los obispos españoles pretenden hoy que “los mártires muertos perdonando (a sus enemigos) son la mejor prenda de animo para la reconciliación”. Sin embargo, a pesar de de los esfuerzos de un cardenal Tarancón (1907-1994), primado de España que jugó un gran papel en la fase de la transición, después de la muerte de Franco, y puso a la Iglesia conservadora de su país en los raíles del concilio Vaticano II (1962-1965), jamás la jerarquía católica ha hecho el menor gesto de arrepentimiento. Como escribe el colectivo que impugna la ceremonia romana del 28 de octubre, es porque la Iglesia nunca ha pedido perdón que “estas beatificaciones son inoportunas, discriminatorias y manifiestan la incapacidad de la jerarquía a revisar sus posiciones de hace setenta años”.

Me vienen a la cabeza algunas preguntas para las que no tengo respuesta. Espero poder compartirlas con vosotros en cuanto las pueda ordenar. Entretanto, podéis dejar aquí vuestras opiniones.


Fly me to the moon

24 Octubre 2007

Disco nuevo de Diana Krall. Recopilatorio de grandes éxitos. Y para cerrar el disco… Fly me to the moon!!!

Fly me to the moon
And let me play among the stars
Let me see what spring is like
On Jupiter and Mars
In other words hold my hand
In other words darling kiss me

Fill my life with song
And let me sing forevermore
You are all I hope for
All I worship and adore
In other words please be true
In other words I love you

Es que me encanta este tema, no me canso de escucharlo…


The Brian Setzer Orchestra - Wolfgang’s Big Night Out

23 Octubre 2007

No recuerdo dónde leí acerca de este disco (si lo recordara pondría el enlace), pero me llamó la atención cuando apareció a mitad del artículo Stray Cats, un grupo de rockabilly que me gustaba en mi pre-adolescencia y primeros años de adolescencia (a los 13-14, vaya). Lo que yo no sabía es que Brian Setzer es el guitarrista y cantante de aquel grupo. Y menos aún que a mediados de los 90 había formado una banda de swing y big band (The Brian Setzer Orchestra).

Bueno, que me estoy liando… El tema es que estos tipos han cogido temas de Mozart, Offenbach, Beethowen, Rimsky-Korsakov, Wagner, Mendelssohn, … , las han adaptado en clave de swing y… el resultado ha sido Wolfgang’s Big Night Out (si pincháis en el enlace veréis la lista completa de temas).

Lo he escuchado un par de veces, pero creo que va a ser uno de esos discos que recomendaré a los amigos. Mola.


Punset y Buenafuente

23 Octubre 2007

Comentaba hace un par de días con un amigo acerca de la entrevista de Buenafuente a Punset. La semana pasada, si no estoy equivocado. Y como él no lo vió (y supongo que alguno más tampoco), pues os lo enlazo aquí.


Proyecto de ley sobre comercio de armas

19 Octubre 2007

La Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados está a punto de debatir un proyecto de ley sobre comercio de armas que no obliga a dar detalles sobre los productos que se exportan. Ni siquiera Estados Unidos, principal exportador de armamento, oculta esta información.

Más información en Intermón Oxfam, de donde está extraida toda esta entrada.


Hasta aquí hemos llegado (II)

18 Octubre 2007

Y otra notita corta, que Plà se va… lástima que sin honor, por más que se empeñe en que sí.

Esperpéntico este señor.


¿10 años no es nada? (II)

18 Octubre 2007

Pues hace unos días que lo escribí y hoy he visto que no toda la redacción de El País está de acuerdo con el artículo de editorial.

Pues nada, que no serán todos, pero sí el que escribió.