
Para el puente del primero de Mayo hicimos una escapadita y este fue el libro que me acompañó. Aunque ni siquiera lo empecé a leer. Eso ocurrió unas semanas más tardes aunque tan sólo fueron el prólogo y algunas páginas del primer capítulo. Lo dejé encima de una mesa y algún otro captó más mi atención en aquel momento. Fue hace unas pocas semanas que me acordé de él a raíz de un post de pperez333 y retomé (más en concreto recomencé) su lectura.
Marvin Harris es el principal valedor del materialismo cultural –orientación teórica en el ámbito de la antropología que considera como pilares el modo de producción (con una fuerte influencia marxista), y la relación entre la sociedad y el entorno como configuradores de las instituciones sociales–. En 1974 escribió Vacas, cerdos, guerras y brujas, en el que intenta dar explicación a ciertas costumbre y comportamientos aparentemente “irracionales” para un occidental del siglo XX.
Hay que tener presente que este libro está escrito hace 30 y tantos años. Está estructurado en varios capítulos que se leen de forma secuencial (así lo remarca el autor en el prólogo, yo me quedé pensando que como todos los libros, no?), donde comienza explicando el porqué de las vacas sagradas en la India, pasa a tratar el tema de la porcofobia en algunas religiones y de ahí la porcofilia en otras donde la cria de cerdos es reguladora de las épocas de guerra y paz, lo que le vale para enlazar con las guerras primitivas y las sociedades violentas y machistas. De aquí salta a los grupos donde el despilfarro de muestra el poder de quien lo ejerce y a los grupos donde la dependencia del “regalo” (normalmente de misioneros) es la única fuente de ingresos (si se puede decir así); en estas últimas sociedades aparecen los profetas que anuncian la llegada del “cargo” y les vale para montar todo un culto a su alrededor. A continuación explica el mesianismo en el pueblo de Israel a lo largo de varios siglos y en especial bajo la dominación del Imperio Romano y cómo estos mesianismos guerreros se acaban convirtiendo en un mesianismo pacífico (cristianismo). Este mesianismo pacífico con el tiempo se alía con el poder y a lo largo de varios siglos se produce una exterminación de las brujas con un fin muy concreto, mantenerse en el poder. Esta situación la ve Harris que se vuelve a dar pero no en forma de persecución, sino alabando la brujería que hace unos siglos era perseguida; la forma es distinta, pero el fin es el mismo: el mantenimiento de las estructuras de poder establecidas.
En fin, que la lectura del libro resulta amena. En especial los primeros capítulos. Cuando intenta explicar el tema de los mesianismos judíos elabora una teoría que pudiera ser correcta pero acaba de encajar, tal como yo lo veo. En realidad le sirven como paralelismo para los mesianismos en la Edad Media y las cazas de brujas posteriores a la Reforma (y la Contrarreforma) y nuevo paralelismo con la actualidad. El capítulo donde realiza la crítica a la new-age y su “revolución burguesa” puede dar mucho que pensar (o no tanto… los cambios no se piensan, se ejecutan; en resumen).
Defiende Mavin Harris la aplicación del método científico en las ciencias sociales (supongo que como respuesta a las revoluciones burguesas de la época). Y está bien, solo que para elaborar hipótesis no se puede uno basar en la bibliografía que justifica esa hipótesis ignorando la bibliografía que pondría en compromiso a esa hipótesis. O igual sí…
Etiquetas: antropología, marvin harris, materialismo cultural, sociología
10 Junio 2008 a las 19:10 UTC
Es un libro de lo mas aburrido. te cuesta mucho leertelo ya que te repite las mismas cosas en mil formas diferentes, es una especie de documental pero sin imagenes.
El autor debería explicar de otro modo para que el lector pueda entender con mas facilidad y con myor entretenimiento…