Calvin & Hobbes
No recuerdo haber prestado atención nunca una tira de Calvin y Hobbes antes de ver cómo las disfrutaba pperez333, puede que ni siquiera supiera de su existencia. Tampoco voy a decir que fuera entonces cuando me enganchara a ellas, simplemente empecé a descubrirlas y poco a poco aprendí a saborearlas; es que yo hasta ese momento, en tiras de 4 viñetas, sólo había tenido ojos para Mafalda.
He visto que en la revista LaDinamo han publicado un artículo en el que analizan con mucho detalle los personajes de esta tira.
Calvin es un niño de seis años que ha nacido en la acelerada era de la televisión: busca información rápida, consumo veloz, estímulos por doquier… Como consecuencia Calvin se aburre mucho y, como se aburre, juega. Una de las claves narrativas de Calvin y Hobbes son las continuas digresiones entre realidad y ficción. Un intento por bañar a Calvin o la visita a la oficina del director de su colegio se convierten en un paseo espacial del mítico “Capitán Spiff” o algún otro alter ego. Su autor explica así esta dicotomía: “No pienso en Hobbes como un muñeco que cobra vida milagrosamente cuando aparece Calvin. Ni tampoco pienso en Hobbes como un producto de la imaginación de Calvin. La naturaleza de la realidad de Hobbes no me interesa. Calvin ve a Hobbes de una manera, y todos los demás lo ven de otra. Muestro dos versiones de la realidad, y cada una tiene sentido para el participante que la ve. Creo que es así como funciona la vida”.
Cuando la gente habla de Calvin y Hobbes tiende a olvidar al segundo o a considerarlo un apéndice del primero y, si bien es cierto que la tira se centra en las aventuras del niño, su tigre es mucho más que un personaje secundario. El propio Watterson pone los puntos sobre las ies en torno a la “identidad real” de Hobbes. Es mucho más que un tigre o un peluche. Hobbes es el contrapunto perfecto a Calvin, el sosiego ante su desmedida furia, la modestia frente al ego descontrolado del niño. A veces, especialmente en lo que se refiere a su relación con Susie Derkins (la “niña” que Calvin odia-ama) parece expresar los auténticos deseos de Calvin hacia ella, algo que el niño considera una imperdonable traición. Su condición de “animal” le permite mirar los comportamientos de los seres humanos con cierta distancia y juzgarlos con una mezcla de comprensión e ironía que saca de quicio a Calvin.
Como conclusión,
Calvin y Hobbes es una de las tiras cómicas más importantes de la historia del medio. Su influencia se hace notar en casi todo el género autobiográfico-adolescente-irónico (con Zits, en su versión políticamente correcta, a la cabeza). Sin embargo, y por desgracia, Calvin y Hobbes no han sido superados. La prensa escrita sigue reimprimiendo su antiguo material mientras espera a que algún otro genio vuelve a hablar de la vida y la infancia con la libertad y el sentido del humor de Watterson.


14 Mayo 2008 a las 15:11 UTC
Calvin Rocks !!
20 Mayo 2008 a las 16:45 UTC
Son interesantes las pasiones que levanta Watterson y su obra maestra. Su evolucion desde su primera tira y su relacion constante que mantiene con los codigos que mueven el mundo.
Pasion que me levanta y me invita a intentar escribir sobre Watterson y calvin y hobbes y sus relaciones con la cultura humana. Puedes verlo en:
http://rocko.blogia.com/temas/calvin-and-hobbes.php